Empieza con el problema y el resultado esperado
Describe qué ocurre hoy, en qué operación y qué necesitas que cambie. Una fotografía general del proceso y una explicación de la función suelen ser un buen punto de partida. Si aún no tienes planos, indica qué información está disponible.
- Operación actual y dificultad observada
- Pieza o producto involucrado y sus variantes
- Resultado que quieres revisar al terminar
Comparte la información técnica disponible
Un plano ayuda a definir dimensiones y referencias; un modelo 3D permite revisar geometría y ensamble. Para automatización, son útiles la secuencia, los diagramas disponibles, el equipo de control y las señales con las que se trabajará.
- Planos, modelo 3D o muestra de referencia
- Material, cantidad y condiciones de uso
- Equipo, interfaces y documentación existente
Ubica el proyecto en su contexto
El espacio disponible, la ubicación de la planta y la ventana de intervención afectan el alcance. Si el trabajo debe coordinarse con producción o mantenimiento, incluye esa condición desde el inicio. Una fecha deseada es un dato para planear, no una fecha de entrega confirmada.
- Ciudad y lugar donde se instalará o utilizará
- Layout, accesos y servicios disponibles
- Fecha objetivo y restricciones de intervención
Compara propuestas con el mismo alcance
Antes de elegir, revisa qué diseño, fabricación, programación, documentación y comprobaciones incluye cada propuesta. Aclara también quién proporciona muestras, componentes y datos de aceptación. Así puedes identificar diferencias que el precio por sí solo no muestra.
- Entregables y exclusiones claramente definidos
- Responsabilidades de ambas partes
- Criterios para revisar y aceptar el resultado

